Siguiendo en el orden cronológico de la historia, y dando continuación al anterior post, los hechos futbolísticos siguientes al 7 a 0 entre Gimnasia y Estudiantes estuvieron cargados de dramatismo en las calles platenses. La decadencia tripera se veía fuertemente agravada por el fortalecimiento del equipo picharrata. Tanto fue así que Estudiantes comenzó a picar en punta, en un claro camino a obtener el campeonato.
El pueblo tripero no podía conformarse con aquella situación, y fue de esa manera que un grupo de ellos decidió tomar una decisión drástica: el único que podría salvarlos era Mandioca.
Por las dudas les recuerdo que lo que está siendo relatado en este blog son historias reales, por mas alocadas e inverosímiles que parezcan. Hago esta aclaración porque los sucesos a continuación son fácilmente cuestionables, aunque de hecho totalmente reales... Un grupo de compañeros de trabajo de Mandioca (hincha de Gimnasia de nacimiento) le ofrecieron hacerlo socio de Estudiantes para ver si de esa forma, con su supuesta "energía", el pincha paraba de sumar puntos.
La oferta era completa... Mandioca no tenía que hacer nada.. sólo iba a ser llevado a la sede de Estudiantes, y acompañado por sus compañeros firmaría el formulario de solicitud para ser socio. Luego sería llevado nuevamente a su casa como si nada hubiera pasado. Los compañeros se encargarían de los costos de inscripción, así como también de pagar religiosamente la cuota mensual societaria.
Esta claro que Mandioca se negó rotundamente a participar de aquello... pero la insistencia y el poder de persuasión de sus compañeros terminaron ganando. Es así que llegó el día en que Mandioca se encontraba en la sede pincharrata haciendo la cola para obtener su carnet de socio. Había mucha gente, dado que Estudiantes estaba claramente enfilado para salir campeón luego de 24 años sin esa proclamación, lo que llevaba a un renacimiento del público pincha.
Tras una larga espera, Mandioca se encontraba frente a un empleado del club, quién le solicitó el DNI y completó un formulario para la carga de los datos. De pronto la cara del empleado mudó, como quien no entiende qué sucede... mira hacia un lado, hacia el otro, como buscando algo en el monitor de las computadoras de sus colegas. Todos levantan las manos de sus teclados y un muchacho (seguramente un cadete, pero con cara de quién conoce de computadoras) comienza a conectar y desconectar cables... reiniciar equipos, y finalmente suspirar con aquel suspiro de quién se rinde ante la adversidad. Nada mas podía hacerse por durante ese día... el sistema se había caído.
A partir de ahí lo demás no sorprende... y como dice el dicho, cuando la carreta anda los melones se acomodan: de una puerta lateral sale un hombre perteneciente a la comisión directiva de Estudiantes, conocido de Mandioca y conocedor de su historial. Lo ve y dice: - Qué hacés vos acá? - con la voz que un General se dirige a un Cadete. - Nada! - Replica Mandioca - Me vine a hacer socio para poder ir a la cancha, Estudiantes tiene un equipazo y me gustaría poder ir a ver buen futbol - continúa. Obviamente la excusa no fue aceptada, pero por respeto, el dirigente se limitó a solicitar el formulario de inscripción que se encontraba en manos del empleado: "Deje que este formulario lo presento yo, él es un amigo y no quiero que tenga contratiempos".
Está claro que el formulario nunca fue cargado. Esta claro que Mandioca nunca llegó a ser socio de Estudiantes. Está claro que Estudiantes consiguió su campeonato. Está claro que el poder de Mandioca va mas allá de lo imaginable y que no es manipulable. Está claro?
