Mandioca y el DT

Elegir la primer historia para contar no es una tarea fácil. Son muchas.. algunas cortitas y al pié y otras que merecen un libro. Hay graciosas, interesantes, simpáticas, preocupantes... cual es la mejor para empezar? Así que ante la dificultad de ponerme en un lugar de empatía con el lector y descubrir la mejor para abrir esta serie de anécdotas, opté por la egoísta. Arranco con la única historia que de algún modo me afectó... a mi y a miles de personas mas.

Cabe aclarar que parece que la mufa no afecta directamente a los seres queridos. Todo indica que existe una especie de halo protector donde los seres mas cercanos a Mandioca nos podemos proteger de las embestidas de energía yeta. Eso me permitió despertar cada día de mi vida hasta los veintitantos años, bajo el mismo techo, sin que éste cayera sobre mi cabeza.

Pero como ya dije, no nos afecta de manera directa. Pero llegó el día que la indirección, la ley de la transitividad, me transformó en víctima de mi propio padre, así como a otras decenas de miles de personas que aún hoy sufrimos el hecho que procedo a contar.

Corría el año 2006 y el pueblo tripero se regocijaba ante la expectativa luego de una gran campaña del lobo. Nunca fuimos muy pretensiosos en cuanto a los resultados (como siempre dije, los triperos somos hinchas de la hinchada y no del equipo), pero basta una campaña peleando arriba para que se cree un nuevo héroe. En este caso el beneficiado era Pedro Troglio, que habiendo debutando como técnico estaba dándole a Gimnasia mas de los que otros experimentados habían logrado.

Troglio pasó a ser una celebridad al que todos queríamos conocer... incluyendo Mandioca. Y la oportunidad no tardó en caer! Cuando las cosas tienen que suceder, suceden. Y así fue que llegó el día en que un amigo cercano invita a Mandioca a la inauguración de un local, con tanta suerte que otro de los invitados era ni mas ni menos que... si! Pedro Troglio.

Y para hacer mas interesante el encuentro, éste se produjo en la noche de un sábado, y no cualquier sábado. Era la víspera del tan renombrado clásico platense. El lobo y el pincha se enfrentaban y Mandioca iba a conocer a Troglio! Algo grande se estaba gestando.

Comentan algunos de los presentes que no fue sino hasta el final de la celebración, que Mandioca estableció contacto con Peter. Los presentaron... apretón de manos... "- Un gusto. -Lo mismo digo" y Mandioca con toda la simpatía que lo caracteriza, abre su boca y hace la pregunta, cuya respuesta iría generar un hito en la historia del futbol local y porqué no nacional. "-Cómo estamos para mañana?" fue la pregunta. Y la respuesta no se hizo esperar. Con mucha seguridad Troglio responde "-Quedate tranquilo, mañana ganamos por goleada".

El resto de la historia es bien conocida en la ciudad. Estudiantes, en un partido histórico, le mete 7 pepas al lobo. Nace una etapa de decadencia tripera y escalada pincha, con Verón como referente y varios laureles. El partido fue en el Estadio Único, donde el lobo nunca mas ganó un clásico. Tampoco lo volvió a hacer con Troglio como DT en ninguna de sus dos dirigencias, y fue tras un clásico que fue recientemente despedido.

Tal vez si no se hubieran conocido, el resto de la historia hubiera sucedido igual. En lo particular me resisto a creer y considero que es obra de la casualidad o la sugestión. Pero de cualquier modo la estrecha relación de los hechos hace difícil desvincularlos, en especial para quienes conocemos el historial de Mandioca.

Presentación

Durante mucho tiempo conté infinidad de historias sobre las particulares vivencias de Mandioca, pero no fue hasta esta semana en que un compañero de trabajo me sugirió hacer un blog, que me tomé el trabajo de tomar registro de ellas.

Este blog no es mas que una bitácora de anécdotas de Mandioca, una persona real cuyas aventuras superan muchas veces a las mas creativas de las ficciones, un mito urbano hecho carne. Pero en lo que respecta a este blog y las historias que contendrá, la principal característica que posee es que Mandioca es MUFA.

Si, mufa, fierro, yeta... hay infinidad de palabras que describen esa especie de campo energético que tiene la capacidad de (mediante el tacto o el simple uso de la palabra) modificar el curso normal de los hechos, para llevarlos hacia un destino mas desafortunado que el que podría esperarse mediante un análisis probabilístico.

Su nombre real no es Mandioca, pero para proteger su identidad, los servidores de Blogger y las computadoras de los lectores, preferí llamarlo por un seudónimo, que quién lo conoce sabrá interpretar.

Mandioca vive en la ciudad de La Plata, hincha de Gimnasia de nacimiento (saquen sus conclusiones) y laburante como pocos. Excelente padre, amoroso marido, sincero, divertido, protestón, honesto y buen tipo como él solo.

Bienvenidos a las historias de Mandioca... mi viejo!